Condenaron a 11 años de prisión al exfiscal Mazzoni y el expenitenciario Casco por delitos de lesa humanidad
El exfiscal de Chaco Domingo Mazzoni y el exintegrante del Servicio Penitenciario de la provincia Pablo Casco, fueron acusados de cometer delitos en perjuicio de 13 víctimas que estuvieron cautivas en la Unidad Penal Número 7 durante la última dictadura militar.
Al exfiscal Mazzoni se lo imputó por 5 casos de tormentos, incumplimiento de los deberes de funcionario público en la forma de abuso de autoridad, incumplimiento de la obligación de promover la persecución penal y encubrimiento.
Mazzoni, el exjuez Federal fallecido, Luis Córdoba, y también el fallecido exsecretario Flores Leyes aparecen señalados como el “sostén judicial” del dispositivo de terrorismo estatal que completaron los agentes policiales y militares en la región y tuvo su epicentro en el centro clandestino de detención que funcionó en la ex Brigada de Investigaciones de la Policía de Chaco, hoy Casa por la Memoria.
Por su parte al expenitenciario Pablo Casco se le imputaron torturas y tormentos agravados en dos casos. Es “célebre” entre la comunidad de sobrevivientes de la cárcel Unidad Nº 7 por ser uno de los jefes de guardia más violentos y duros, al punto de haber sido el responsable de turno durante la “entrega” de detenidos políticos a las fuerzas militares el 12 de diciembre de 1.976, en los prolegómenos de lo que sería la Masacre de Margarita Belén.
La sentencia
Este martes, la lectura de la sentencia se pospuso tres veces – primero la pasaron a las 13, luego a las 16,30 y también a las 18,30 con el contundente rechazo de organismos de Derechos Humanos – pasadas las 21 horas se conoció lo resuelto por el tribunal que integraron los jueces Juan Manuel Iglesias (presidente), la jueza Selva Angélica Spessot (de la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes) y el juez Eduardo Ariel Belforte, del Tribunal Oral de Formosa.
Mazzoni fue condenado a 11 años por los delitos de tormentos psicológicos, omisión de denunciar e incumplimiento de los deberes. Y Pablo César Casco, jefe de guardia del Servicio Penitenciario Federal de la Cárcel U7, a 11 años por tormentos a detenidos por razones políticas.
De todas las pruebas producidas durante el juicio, tanto testimonios como diversas documentales, especialmente los expedientes de la época, quedó claramente demostrado que el ex Fiscal Mazzoni tomó conocimiento de modo directo de las torturas sufridas por ex detenidos políticos y, teniendo la obligación funcional de hacerlo, omitió investigar dichos delitos; igual accionar del ex juez Federal Córdoba y el ex Fiscal Federal, Flores Leyes – ambos fallecidos – .
Se pobró durante el juicio con el testimonio contundente de ex detenidos políticos de la Cárcel U7, que la Guardia a cargo del Oficial Casco era denominada la ‘guardia dura’ y él en persona dirigía las requisas – incluso con participación del Ejército – donde se sacó a los detenidos los calentadores, libros, radios, papel y lápiz. Casco aplicó la orden de la suspensión de la correspondencia y las visitas familiares en 1976.
Además ordenaba castigos sistemáticos con cualquier pretexto, sometiéndose al enclaustramiento de detenidos en celdas de castigo por 30 días, desnudos, sin colchón, con media ración de comida y obligándolos a bañarse con agua fría en pleno invierno. Además dirigió personalmente golpizas sistemáticas a los detenidos durante los traslados utilizando tonfas, golpes de puño y patadas.
“El Régimen del Servicio Penitenciario tenía el objetivo de quebrar moralmente y físicamente a los detenidos y Casco fue el encargado de instrumentar las acciones en ese sentido”, reza el fallo.

